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RESPONSABILIDAD CÍVICA

Homenaje a Tony Judt

Our Town,by Thornton Wilder, directed by Nicholas Martin

No soy el único desconcertado en estos días de intenso calor veraniego y creo que ha llegado el momento de plantarse y refrescar, aunque solo sea el pensamiento, los argumentos que me ayudan a decir NO a la perplejidad de la situación política actual. Y qué mejor manera de refrescarse que con la lectura de libro “Pensar el siglo XX” (2010), de mi admirador historiador Tony Judt. Son mis argumentos refrescantes frente al desconcierto general.

“Pensar el siglo XX” es a la vez un libro de historia, una biografía y un tratado de ética. Pero es también la biografía intelectual de Judt, nacido en Londres justo después del cataclismo que supusieron la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, cuando el comunismo afianzaba su poder en Europa del Este, situaciones que marcan su trayectoria intelectual y su compromiso social y político. El historiador Tony Judt, del que conocíamos su imprescindible “Postguerra” (2006) y sus artículos, recopilados en el libro “Sobre el olvidado siglo XX” (2008), además de su estupenda reflexión sobre los malestares contemporáneos y sus raíces, en el necesario “Algo va mal” (2010), representa al intelectual y al filósofo político comprometido con su tiempo.

Para Tony Judt un historiador es un filósofo que enseña mediante ejemplos y, para él, pensar el siglo pasado no es más que una forma de pensar este. El libro es una reflexión sobre la necesidad de adquirir perspectiva histórica y de reformular las consideraciones morales en la transformación de nuestra sociedad. Al recuperar lo mejor de la vida intelectual del siglo XX, abre el camino a una moral para el siglo XXI. Este es un libro sobre el pasado pero es también un libro sobre el futuro al que deberíamos aspirar.

Hoy vivimos momentos donde la discrepancia es la normalidad y el diálogo, que debería ser la creación de un nosotros inexplorado, no se produce, una vez más, por el excesivo dogmatismo ideológico.

¿Dónde queda la responsabilidad cívica?

Debemos ser capaces de ir al encuentro del otro sin saber el resultado. Necesitamos recuperar la responsabilidad cívica, la que ejerce Judt en sus reflexiones intelectuales.

La lectura del libro de Tony Judt nos ayuda a reivindicar el diálogo que nos permite seguir siendo humanos, por eso es tan importante conocer y pensar la historia, para seguir siendo idealistas, ya que sin idealismo, la política se reduce a una forma de contabilidad social, y esto es algo que un conservador puede tolerar muy bien, pero para la izquierda significa una catástrofe.

Nos debemos posicionar claramente frente al aumento de la desigualdad que acelera la descomposición de la sociedad del bienestar y todo lo que esto implica.

El siglo XX se erige como la edad de las ideas, un tiempo en el que, para bien o para mal, el pensamiento de unos pocos se impuso sobre las vidas de muchos. Judt hace un relato muy necesario hoy, de una claridad y lucidez sin precedentes. Con asombrosa elocuencia y erudición, rescata a los pensadores que han dado forma al mundo en el que vivimos, presentando sus triunfos y fracasos sin complejos. Destaca el rigor de sus investigaciones y la lucidez certera de sus opiniones, y sus alertas sobre los ataques a la sociedad del bienestar que tanto ha costado implantar y que hoy vemos en peligro, al igual que la democracia.

“Los griegos sabían que no es probable que la democracia sucumba a los encantos del totalitarismo, el autoritarismo o la oligarquía; es mucho más probable que lo haga ante una versión corrupta de sí misma”.

En “Algo va mal” (2010), que podemos considerar su testamento político, Judt asegura:

“La socialdemocracia no representa un futuro ideal, ni siquiera representa el pasado ideal. Pero entre las opciones disponibles hoy, es mejor que cualquier otra que tengamos a mano e invita a los intelectuales y progresistas a la participación en el Gobierno, que no solo aumenta el sentido colectivo de la responsabilidad por todo lo que hace el Gobierno, también preserva la honestidad de los que mandan y mantiene a raya los excesos autoritarios”.

Quiero reivindicar algo que Judt propugna y desea, que todos y todas necesitamos volver a asumir la responsabilidad cívica. La desconcertante situación política actual, y el vacío moral que esta situación provoca en la sociedad, nos obliga a posicionarnos.

“Nosotros nos encontramos enfrentados a una situación en la que nuestra principal tarea no será imaginar mundos mejores, sino más bien pensar en cómo evitar que sean peores”

Verano, buen momento para leer y entender a uno de los intelectuales más brillantes del siglo XX, que nos ayudará a entender la situación política actual.

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