Los niños y las niñas son la pieza fundamental de una sociedad de ciudadanos libres, son el sector donde hay que desarrollar políticas consecuentes que permitan combinar el ocio, la cultura y la educación y conseguir una sociedad donde el ocio y la práctica cultural se adquiera y se enseñe en la escuela.
La ocupación del tiempo de ocio en actividades que desarrollan el pensamiento contribuye a crear personas, y estas nos obligan a desarrollar y poner en marcha lugares abiertos a la creatividad y al desarrollo artístico y cultural (teatros, bibliotecas, cines, salas de exposiciones, salas de conciertos, etc.). Hoy, más que nunca, la escuela debe contribuir a la búsqueda de una ocupación del tiempo de ocio diferente, ayudar a desarrollar un ocio inteligente, entendiendo el ocio como una experiencia integral de la persona y un derecho humano fundamental: el homo ludens. ...continúa leyendo "OCIO, CULTURA Y ESCUELA"
La reflexión, es que urge que la ética regrese a la esfera de las relaciones sociales y poder así acabar con la falta de veracidad y vergüenza, cualidades morales que teniéndolas llevan al cumplimiento de los propios deberes respecto al prójimo y a uno mismo. Creo en la necesidad de volver a disponer de una ética donde los hombres cuerdos, lo decía
Son la práctica continua de la banalidad del mal. Actualmente es el sentir de los hombres huecos lo que se hace norma, ellos no tienen discurso, solamente generan culpabilidad, su único discurso ha fabricado una realidad supuesta y pretendidamente ineludible. Somos los demás los que sabemos que la realidad no es solamente lo que supuestamente pasa, la realidad no son las arbitrariedades de lo que los hombres huecos llaman éxito. Los hombres huecos son fanáticos, y su fanatismo nos acerca a la maldad del destino marcado por la obsesión que los mueve: acumular, generar diferencias, defender la propiedad y la herencia como dogma. 